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“Hacer visible lo invisible”

Los indígenas Sawhoyamaxa de Paraguay pertenecen al Pueblo Enxet Sur y su nombre significa “del lugar donde se acabaron los cocos”. Los indígenas Enxet, vivían en comunidades y practicaban una economía de subsistencia diversificada, basada en la caza, la recolección, la pesca, el pastoreo y la agricultura en pequeña escala. Todo cambió cuando su territorio fue ocupado, en 1950, por nuevos propietarios. Desde 1885 comenzó el proceso de venta del Chaco paraguayo a especuladores extranjeros. La tierra no sólo fue vendida sin permiso de sus dueños originarios, los indígenas, sino con ellos dentro.

Los Sawhoyamaxa, tras varios años viviendo en condiciones de miseria al lado de una carretera principal, llevaron su reclamo al Sistema Interamericano de Derechos Humanos. En el 2006 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH ) concluyó que Paraguay había violado los derechos de la comunidad a la propiedad, protección judicial y a la vida y ordenó la restitución de sus tierras. Desde entonces, continúan están esperando el cumplimiento de la sentencia.

CAMPAÑA

En 2009 Amnistía Internacional lanzó una campaña de apoyo a los reclamos de Sawhoyamaxa. El 9 de agosto de 2013, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, Amnistía Internacional Paraguay y Tierraviva lanzaron la iniciativa “Hacer visible, lo invisible“, con el objetivo de denunciar la discriminación histórica que sufren los Pueblos Indígenas en Paraguay, educar en derechos humanos y motivar la participación en la defensa de sus derechos fundamentales. Asimismo, busca el cumplimiento integral de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por parte de la República del Paraguay de los tres casos que fueron decididos por el tribunal internacional: Comunidad Yakye Axa, Sawhoyamaxa y Xámok Kásek.

 LA SENTENCIA

En 1991, la comunidad Sawhoyamaxa inició los trámites para lograr el reconocimiento legal de sus derechos a las 14.404 hectáreas que les corresponde como parte de sus tierras ancestrales, en una zona del límite oriental de la región del Chaco. Sin haber logrado justicia en sede interna, acudió al Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos.

En 2006, 15 años después de haber presentado el reclamo, la Corte IDH condenó al Estado paraguayo por la violación de los derechos a la propiedad colectiva de sus tierras; a la vida; a la personalidad jurídica; a las garantías judiciales y a la protección judicial, y, entre otras medidas de ordenó la restitución de sus tierras, en un plazo de 3 años desde la decisión.

Luego de una larga espera, y ante la ausencia de señales en cumplirse la sentencia de la Corte IDH, el 21 de marzo de 2013, la mayoría de las familias de esta comunidad indígena entraron a sus tierras ancestrales. A la fecha siguen esperando que las autoridades competentes realicen las acciones pertinentes para la restitución de sus tierras.

 En el último año, el Estado llevó adelante un proceso de negociación para la compra de las tierras actualmente tituladas a favor de dos empresas privadas vinculadas a un particular. Sin embargo, las negociaciones no han prosperado. Ante esta situación, el pasado 14 de agosto el Poder Ejecutivo decidió recurrir a otra vía para la adquisición de las tierras y presentó un proyecto de expropiación a favor de la Comunidad Sawhoyamaxa al Congreso Nacional.

 

Fuente: AI

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